CÓMO AUMENTÉ DOS TALLAS DE MI BUSTO DESDE CASA

Cosmetóloga profesional

Testimonio Fabiola Salas

¡Hola a todas!
Chicas, hace tiempo prometí que les contaría cómo logré pasar de la copa A de busto a una copa C. Consiguiendo un pecho firme, levantado y redondo. Ya ha pasado medio año y cada vez lo veo más atractivo. Bueno, lo primero es lo primero.

¿Por qué quise aumentar mi busto?

Desde que me acuerdo, siempre me he sentido avergonzada por mi apariencia. Mis compañeras de clase presumían llevando grandes escotes y yo me tapaba el busto con camisetas y sudaderas anchas.
Mientras que las demás chicas tenían citas e iban a las fiestas de la escuela, yo siempre trataba de pasar desapercibida. Los sufrimientos de mi adolescencia no tuvieron límite: todos mis compañeros se reían de mí porque era lisa como una tabla. Así que tomé una decisión y me prometí a mí misma que conseguiría tener un pecho grande y bonito.

¿Cuáles son las posibles consecuencias de aumentarse el busto?

Después de graduarme de la escuela, comencé a ahorrar para el sueño de mi vida: una cirugía plástica. A pesar de que conocía todos los horrores que pueden ocurrirle a una chica si el cirujano comete algún error, por pequeño que fuese, no iba a cambiar de opinión. Vivir sin busto era mucho más horrible para mí: mi vida privada era deprimente, tenía muchos complejos.
Tardé 5 años en conseguir el dinero que necesitaba. Fueron años muy duros porque tuve que renunciar a muchas cosas de la vida, simplemente porque no me las podía permitir. ¡Pero lo hice! Imagínense la decepción y el terror que sentí después de ir a la consulta del médico y someterme a las pruebas que se solicitan antes de la cirugía para que me dijeran que no podían operarme… Me sentí más desesperada que nunca.

Cómo mi psicólogo me aumentó 3 tallas de busto

Todo el dinero que había ahorrado para la cirugía, lo terminé gastando en sesiones con el psicólogo. “Si no puedo hacer realidad el sueño de mi vida, al menos puedo intentar convencerme de que es posible vivir una vida normal sin ello”. Con estos pensamientos acudí a la consulta de la mujer que pronto cambiaría mi vida por completo.

Para ser sincera, esperaba que la psicóloga me atacara diciendo que no podía cambiar nada de mí. Pero me supo comprender desde el principio.
Aquella estupenda mujer, a pesar de su pérdida financiera, en la primera sesión me contó que también había sufrido acoso por tener un cuerpo plano. Hasta que descubrió Upsize, la crema para aumentar y afirmar el busto.

Al principio creí que sólo estaba bromeando y que era una estúpida broma. Pero entonces me enseñó una foto suya de hace cinco años en la que pude ver a la misma mujer en traje de baño, pero parecía más bien un chico que una mujer.
Es realmente increíble, pero la doctora (sin que yo se lo pidiese en ningún momento) me apuntó la dirección de la página web donde podría comprar este milagro y no me cobró nada. Me llevó varios días asimilar todo lo que había pasado, pero no tardé en pedir la crema. A fin de cuentas, era barata, sobre todo si lo comparamos con lo que vale una operación.
El paquete me llegó muy rápido y ese mismo día empecé a ponerme la crema. Nunca habría podido creer que algo así fuera posible, pero mi busto empezó a crecer delante de mis ojos. Parecía que todo lo que había tenido que sufrir antes había sido necesario para al fin poder descubrir que existía este método milagroso.

Y luego empecé a asustarme. ¿Qué pasaría si tuviera que seguir usando esta crema durante toda mi vida? ¿O si me causaba algún efecto horrible?… Ana me aseguró que era absolutamente segura para la salud. Después encontré un artículo científico en el que explicaban todo los detalles (el porqué y las causas de que aumentara el busto).
Pero aún me perseguía el miedo de volver a convertirme en una “tabla plana”. A los dos meses ya tenía una copa C de brasier y entonces decidí parar ahí, y no volví a pedir la crema. Para ser sincera, tenía miedo de que el pecho volviese a disminuir y tuviera que comprar este producto una y otra vez durante toda mi vida. Pero ya han pasado 7 meses y sigo teniendo una copa C. Por lo que, recomiendo este método con total confianza a cualquier persona que haya estado en mi pellejo.
Chicas, dejen la cirugía para después. Hay otras opciones mucho más asequibles y efectivas. Espero que esto les ayude y puedan empezar una nueva vida.
Al aumentar mi pecho, conseguí un montón de pretendientes, además de confianza en mi misma y un trabajo nuevo.
Ahora soy la chica más feliz del mundo, y les deseo lo mismo a ustedes.